Patrona
de las misiones, de los floristas y de los aviadores.
Protectora
la invocan los que desean amar a Dios con un amor abrasador y los que
desean gracias especiales (porque ella prometió la lluvia de rosas o
sea de beneficios a los que la invoquen)
Identificativo
principal
con el hábito de Carmelita, sosteniendo un crucifijo, lleno de rosas,
porque ella prometió que después de su muerte dejaría caer una lluvia
de rosas (beneficios para los que la invocan).
Identificativo
secundario
una joven de rostro sereno, gozoso e iluminado.
Fecha
litúrgica
1 de octubre
ORACION
¡
Oh Teresa del Niño Jesús! Vengo a tus plantas lleno de confianza a
pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho y no encuentro más
que espinas entre sus brazos. ¡ Florcita de Jesús! Envía sobre mi
alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el
Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de
tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos... Que valen más
tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!.
Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente
con mi deber, y concededme la gracia que humildemente te pido. Amén.
SU HISTORIA
Nace
el 2 de enero de 1873, en Alençon, Francia.
Es la hija menor de un relojero llamado Luis Martín , quedando huérfana
de madre a los 4 años. Es educada en un ambiente cristiano.
Teniendo 9 años su hermana María se hace religiosa y cuando tenía 14
su hermana Paulina.
Al ir en peregrinación a Roma le dice al Papa León XIII le dé permiso
para entrar al Carmelo con esa edad y el Papa le responde: "Entrarás
si es la voluntad de Dios".
A fin de año el permiso del Obispo le es concedido y entra en la Orden
del Carmelo.
Aunque su salud era muy delicada, no deseó ninguna dispensa especial de
la austera regla. Sufría intensamente por el frío y por el cansancio
de cumplir con algunas penitencias físicas que la Regla acostumbraba.
Hace su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890.
Llevó una vida sencilla, dedicada a amar a Dios y a su prójimo. Su
camino fue el camino de la infancia espiritual, el camino de la
confianza y de la entrega absoluta. La "Florcita" como la
llaman, expresaba "quiero buscar un camino nuevo hacia el cielo,
muy corto, muy recto, un pequeño sendero. Estamos en la era de los
inventos. Me gustaría encontrar un elevador para ascender hasta Jesús,
pues soy demasiado pequeña para subir por los empinados escalones de la
perfección".
Escribió un libro llamado "Historia de un alma" traducido a
numerosos idiomas.
Siendo joven enfermó de los pulmones y a los 24 años murió
exclamando: " ¡Dios mío! ¡Cuando os amo!". Era el 30 de
septiembre de 1897.
Fue beatificada 1923 y canonizada en 1925.