SAN ROQUE GONZÁLEZ

PATRONO DE LAS CATEQUISTAS

 

SAN ROQUE GONZÁLEZ DE SANTA CRUZ

 

Nació en la ciudad de Asunción, en el año 1576, hijo de Bartolomé González de Villaverde y María de Santa Cruz, ambos llegaron a América con la expedición de Mendoza, se casaron aquí y tuvieron 10 hijos. En el año 1598, el Ovispo Fray Hernando de Trejo y Sanabria, lo ordenó sacerdote del clero secular.

Fue Párroco de la Catedral de Asunción por un período de 9 años. Su dominio de la lengua guaraní fue un condicionante para que sus superiores lo enviasen a misionar a la región de Mbarakajú, zona de yerbales, camino al Guayrá, donde miles de indios estaban sometidos al régimen de la encomienda. Allí entra en contacto con la miserable vida que llevaban los guaraníes, víctimas indefensas de los abusos de los encomenderos.

Consternado por aquel infierno verde, donde únicamente se abrían tumbas colectivas, decidió entrar en la Compañía de Jesús, renunciando previamente a la designación de Vicario General de la Diócesis de Asunción.

En 1612 reemplaza al padre Lorenzana en la conducción de San Ignacio Guazú, la primera fundada en la región del Paraná. En el año 1615 fundó la reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Itapúa (actual Posadas Arg.) a la que él denominó: ”puerta del Uruguay y del Paraná”. Y como símbolo de evangelización en la región, levanta una gigantesca cruz en medio del río Paraná.

Otra devoción que inició y quedó muy hondamente en nuestro pueblo es el amor a la Virgen María que le llamó “La Conquistadora” pues a su influjo se rendían los corazones de los 11 pueblos que él fundó, de los cuales 7 se los dedicó a ella.

Prosigue con la cristianización y funda las reducciones de Yaguapohá y Santa Ana del Ibera en la actual provincia de Corrientes. En 1619 funda la reducción de San Nicolás de Bari, al oriente del Uruguay y  da origen a la reducción de Japeyú.

El 15 de noviembre de 1628 recibe una herida con el “itaizá” (hacha de piedra) a los 52 años, su cuerpo es quemado y cuentan que al día siguiente vuelven los malhechores a revisar las cenizas y escucharon la voz del padre Roque que les decía: “Aunque me maten no muero porque mi alma va al cielo y yo me apartaré de ustedes, pero volveré” Iracundo uno de los malhechores le arranca el corazón y lo siente vivo. Lo atraviesa con una saeta y lo vuelve a tirar al fuego. Otros religiosos rescatan el corazón del padre y lo envían a Roma. 300 años después vuelve al Paraguay para quedarse definitivamente en la Capilla de los Mártires en Asunción.

Fue declarado Santo en el año 1988 por el Papa Juan Pablo II.

 

AGRADECEMOS EL ENVIO DE LA HISTORIA Y  LA ESTAMPA DE SAN ROQUE GONZÁLEZ A NUESTRA AMIGA DE PARAGUAY NINFA ESTELA DUARTE. DIOS TE BENDIGA SIEMPRE QUERIDA AMIGA.

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