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EL
PAPA CONCEDE INDULGENCIA PLENARIA EN AÑO
EUCARÍSTICO
CIUDAD
DEL VATICANO, 14 ENE 2005 (VIS).-Se publica hoy un decreto
de la Penitenciaría Apostólica, fechado el 25 de
diciembre de 2004, que informa de que durante la audiencia
concedida el 17 de diciembre al Cardenal James Francis
Stafford y al padre Gianfranco Girotti, O.F.M.. Conv.,
respectivamente penitenciario mayor y regente de la
Penitenciaría Apostólica, "el Santo Padre enriqueció
con indulgencias algunos actos de culto y devoción al
Santísimo Sacramento aquí indicados. (...) El decreto
estará en vigor durante el Año Eucarístico, a partir de
la fecha de su publicación en 'L'Osservatore Romano'. No
obstante cualquier disposición contraria".
"Se
concede indulgencia plenaria según las condiciones
habituales (confesión sacramental, comunión eucarística
y oración por las intenciones del Sumo Pontífice, con el
alma totalmente desprendida del afecto a cualquier
pecado), cada vez que los fieles participen con atención
y piedad en una ceremonia sagrada o en un servicio piadoso
en honor del Santísimo Sacramento, expuesto solemnemente
o conservado en el tabernáculo".
"También
se concede, con las condiciones citadas anteriormente, la
indulgencia plenaria al clero, a los miembros de los
Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida
Apostólica y a los otros fieles obligados por ley al rezo
de la Liturgia de las Horas, además de los que están
acostumbrados a rezar el Oficio Divino por pura devoción,
siempre, al final de la jornada, recen ante el Señor
presente en el sagrario, o en común, o de forma privada,
Vísperas y Completas".
"Los
fieles que por enfermedad u otras causas justas no puedan
visitar el Santísimo Sacramento de la Eucaristía en una
iglesia u oratorio, podrán conseguir la indulgencia
plenaria en su propia casa o en cualquier lugar donde se
encuentren a causa del impedimento (...) si con la intención
de observar (...) las tres condiciones habituales, hacen
espiritualmente la visita con el deseo del corazón (...)
y rezan el Padre Nuestro y el Credo añadiendo una
invocación piadosa a Jesús Sacramentado".
"Si ni siquiera pudieran hacerlo, obtendrán la
indulgencia plenaria si se unen con deseo interior a los
que practican de forma ordinaria la acción prescrita para
la indulgencia y si ofrecen a Dios misericordioso la
enfermedad y los problemas de su vida".
El
decreto pide a los sacerdotes, sobre todo a los párrocos,
que informen a los fieles "de la forma más
conveniente" sobre estas disposiciones y que se
preparen "con espíritu disponible y generoso (...)
a confesar y a guiar a los fieles de forma solemne en las
oraciones públicas ante Jesús sacramentado". Se
exhorta también a los fieles a "testimoniar
abiertamente y a menudo su fe y veneración al Santísimo
Sacramento tanto en las procesiones y adoraciones eucarísticas
como en la comunión espiritual y eucarística".
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